sábado, 4 de noviembre de 2017

COMPARSAS GRATUITOS

  Aurory últimamente había ampliado su compromiso histórico social, haciéndose activista de la cacerola, robándole a su estresante vida dedicada al trabajo, los  momentos programados para el ruido callejero desde la dirección musical del movimiento mafioso; por lo menos había conseguido des-aburrirse de la monotonía por la falta de estímulos vitales como  el interés por la familia, la cultura,  el conocimiento real de la política y de un largo etc, suplidos por la protección de la rutina y, dicho sea de paso, por la compañía de unos perritos (que nunca fallan a sus amos) y el cariño de su Juanjo.


  Aurory se encontraba transportada porque, al margen de que la cúpula mafiosa, que había alimentado escrupulosamente  a la turba  durante años, con adormideras repartidas por las escuelas y la TV propia  especialmente, gracias al último esfuerzo de enardecimiento programado en la huida hacia delante de los falsos patrioteros de cartón, que habían perdido el sentido del ridículo, en un intento de sálvese quien pueda  ante la justicia de un estado de derecho (Aurory tampoco sabía qué es eso), se habían autoproclamado los reyes del mambo, es decir técnicamente i n d e p e n d i e n t e s. Tan independientes que el jefe del grupo cogió las de villadiego constatando que la jugada no le había salido bien y que el futuro se le dibuja muy obscuro…”

 El grado de ensimismamiento de la comparsa conversa  había alcanzado altas cotas de estado hipnótico y, ausentándose de la realidad, entró en el mundo de los más ridículos dislates, difundiendo entre familiares y amigos la interpretación pictórica de una cabra  en una colina dando una soberana patada a un desafortunado bovino, lanzádolando por los aires con las patas para arriba y la cabeza para abajo…  La  pobre Aurory, devenida activista de la cacerola, ni siquiera era ya consciente de que  un toro pondría a volar un rebañito  de cabras antes de que éstas pudieran atacarle  quizás como ocurre con la mafia y las leyes de un estado democrático europeo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

¡ QUÉ PENA, SEÑOR, QUÉ PENA !

   Disculpe que, en esta ocasión, no reclame su atención para la agenda flamenca aunque, con sentimiento flamenco, surja del alma.
   Nací y he vivido en Cataluña hasta hace seis años… Indudablemente aquello se ha convertido en una secta que manipula, con hoja de ruta, los sentimientos de buena gente… He leído con lágrimas el artículo “No estáis solos” publicado hoy en ABC, dirigido a los policías que van a la tierra donde nací.
 No soy política ni belicista ni nada que se le parezca, pero creo firmemente en el sentido común.
   La increíble desfachatez que impera en el “gobierno catalán” es la indisimulada careta que blanden para su desesperado intento de afianzar la mafia que en realidad son.
   Por eso, sabiendo que usted forma parte de defensores del orden, toque directa o indirectamente su presencia estos días en las calles TOMADAS por grupos irracionales, quiero manifestar, junto a las buenas gentes, mi respeto a ustedes por su profesión y entrega.

¡Qué pena, Señor, qué pena!

viernes, 8 de septiembre de 2017

Lola se llama la niña




  Posiblemente  es la bailaora más joven que tiene una crónica de su tempranera actuación.
  Verán ustedes, el revuelo que ha formado  el duende  en la espontánea interpretación de Lola,  ha llegado calando nuestra sensibilidad, como por encanto, a través de una nota de prensa que, a su vez, recogía las emocionadas palabras de su futuro maestro. 
 Hay que reconocer que, en ese momento de la interpretación de Lola, se daban todas las circunstancias para que el duende apareciera sin artificio alguno y se expresara natural y auténtico, porque, la bailaora no era consciente de que la estaban mirando, aunque quienes lo hacían lloraban de emoción.
 El improvisado escenario fue en Granada en una habitación, la edad de Lola eran las primeras horas de su  nacimiento, le acompañaba al unísono el cariño embelesado de sus padres y bailó por  alegrías.
   … según ha explicado Tejada, ayer le puso unas alegrías a su hija “y empezó a mover las manos, le quitamos la música y empezó a llorar”
  Que el duende  siempre te acompañe, Lola,  para que transmitas alegría y arte.

Inmaculada Pantoja Mateu


domingo, 23 de abril de 2017

T R O P E L I A

A B U S O  A D M I N I S T R A T I VO 

  Sakura, como cada mañana, salió a caminar, disfrutando del fresquito de las primeras horas, tomar café e hilvanar  las  diferentes gestiones por hacer, esperando cruzarse con buena gente, conocida o no, cuyos fortuitos saludos o pequeñas conversaciones siempre producen buenas vibraciones o comparten  preocupaciones, noticias…

  Reparó en que el motorizado cartero que la había saludado segundos antes con un movimiento de  cabeza, apareciera de nuevo a su lado tras hacer sonar el claxon, para llamar su atención y deshacer el camino recorrido en sentido opuesto.
-¿Están en su casa? – preguntó.
-Sí - respondió Sakura.
-Llevo una diligencia de Hacienda, pero en este momento no sé a quién va dirigida.
-Déjela allí, por favor.
 El cartero siempre daba muestras de profesionalidad.

 Sakura no se inquietó lo más mínimo por el anuncio de “una diligencia de Hacienda”,  mentalmente hizo un esquemático recorrido de sus deberes como ciudadana de pro y pensó que todo estaba en orden. Así pues, no debía preocuparse.

 Por otra parte, sí consideraba preocupante  que el municipio barcelonés, en el que había residido durante 30 años, todavía tuviera  pendiente rectificar un grave error que, desde hacía    seis años, la venía causando perjuicios aplicando la ley de la prepotencia.

 Y es que Sakura, en un contexto objetivo, muy especial, en el que teóricamente los medios de comunicación pregonan se solicite protección, tuvo que hacerse cargo de una elevada hipoteca y otros préstamos objetivamente necesarios, que únicamente podría saldar vendiendo su apartamento.

 La incipiente crisis del ladrillo ocasionó el paro total en la venta de pisos, con caída en picado del precio de los mismos.

 Sakura tardó varios años en conseguir la venta, con una  considerable bajada del precio previsto. Ya estaba jubilada, tenía cargas familiares ineludibles  y en adelante tendría que vivir de alquiler; además, su salud necesitaba presupuesto también necesario. Estaba claro que debería hablar con el ayuntamiento para que la eximiera del impuesto de la plusvalía. Pensaba que  la dignidad humana y el sentido común estaban de su lado.

  Ambas categorías estaban de su lado pero no así “la casa grande de todos” (eufemismo de ayuntamiento), que iba dando el silencio como respuesta, incluso en las ocasiones que, incansablemente,  Sakura se dirigía por burofax a la atención personal de la máxima autoridad de la alcaldía.

  Eso sí, la oficina de recaudación del municipio venía aplicando el máximo embargo “técnico” posible sobre su propia jubilación. Sakura no cesaba de reclamar.

  Aquella mañana, cuando Sakura leyó la diligencia que le había anunciado el cartero, lo que se llevó no fue un disgusto, fue un auténtico sentimiento de indignación: le comunicaban el ¡embargo de 20,10€, que le habían “pillado” en una cuenta bancaria!

  Se decía a sí misma que ella no era una delincuente ni una persona marginal; que delincuencia maltratadora era lo que el tal ayuntamiento venía cometiendo con ella.  Y no se conformaban con el embargo sobre su pensión…

 Con voluntad firme para defenderse de un poder ciego y malhechor, que no de la autoridad, consideró que embargar esos 20,10 euros era una nueva tropelía y objeto de denuncia a l juez de guardia. Como ciudadana, tenía el derecho y el deber de realizar esa denuncia.

  A la mañana siguiente, Sakura se dirigió al Servicio de  Información al Ciudadano del Juzgado para preguntar dónde podría realizar la gestión. La persona que amablemente la atendió  indicó el lugar. Una vez en el Juzgado de Guardia, presentó una copia del último burofax enviado a la máxima autoridad de la alcaldía y la copia de la diligencia de embargo de 20,10 euros. El funcionario que la atendía tuvo suficiente. Cuando entregó la copia de la denuncia a Sakura, en la misma decía  “……denuncia por tal tropelía al responsable en cuestión por los perjuicios que le están causando”.

   Una vez más, Sakura se alegraba de caminar por la vida amparándose en el  sentido común y la ética y en la convicción de que, en un estado de derecho, siempre es posible la defensa de la propia dignidad.   

 
  


viernes, 23 de diciembre de 2016

N A V I D A D

Algo fluye de tus días Diciembre
que embriaga el espíritu
de ambiente de paz.
Días lluviosos, noches claras,
fríos de escarcha, veladas familiares
todo se tiñe de color y de luz.
¿Se oyen campanas?
¿brillan más las estrellas?
¿qué estamos esperando?

Dicen que es una comida,
que son regalos y parabienes,
que las fiestasestán cerca,
que después todo pasará.
                Comidas,regalos, parabienes
todo el año se repiten…
¿qué tienen tus días Diciembre
que no sabemos explicar?

Dicen que la humanidad entera
celebra un nacimiento
y aun olvidando al Niño
festeja la Navidad.
En medio de las comidas
de los regalos y parabienes
Su Presencia se hace notar.
Se sienta entre nosotros,
convierte su llanto no escuchado
en notas de armonía
que hablan de Amor y de Paz.
                En  medio de nuestras fiestas,
De nuestras comidas y bebidas,
 de nuestras mil majaderías
un sentimiento distinto
nuestras almas invadirá.
Es el Niño que mendiga
amor para los hermanos
y a cambio nos regala
una sonrisa de infinitud
que atrae hacia el camino
que El viene a caminar.

¿Serán eso tus días Diciembre
fe, esperanza y caridad?

miércoles, 7 de diciembre de 2016

UN AMIGO SIN TECHO

                       


Almendro decidió escribir un whatsapp a su muy ocupada hija:

   “Te he mandado un e-m”

A veces recurría a este tipo de aviso para asegurarse de que su mensaje sería leído en breve. Y es que, aunque ambas disfrutaban de la “tarifa plana” del servicio  telefónico Almendro, por lo general,  prefería que fuera Alba, su hija, quien tuviera la iniciativa de llamarla, porque así se aseguraba de que estaría de buen humor, pues, Alba se había convertido en una mujer práctica sin grandes concesiones a las relaciones familiares, porque el cariño ya debía sobreentenderse y mucho menos  le importaban las tradiciones, de  las que se preciaba “pasar” de ellas.

El correo que había escrito Almendro para su hija decía así:

“Hola princesa, hola Curro,
El otro día me encontré con un buen amigo que no tiene techo propio y acostumbra a caminar por los pueblos y las calles,  escuchando y hablando con las gentes. Se le puede encontrar en cualquier parte y en cualquier momento. Siempre termina ganándose la simpatía, aunque algunos le ignoran o incluso desprecian.

El otro día me dijo que no le gustaría encontrarse sólo en las fechas que se avecinan y si sabía de alguna familia que pudiera acogerle en cualquier rinconcito de su salón, que él incluso podía dormir en el suelo, que se conformaba con que le sonrieran de vez en cuando y que él también les sonreiría.

Disculpad mi atrevimiento, no sé cómo fue pero pensé en vosotros. Os pido permiso para enviarle a vuestro hogar.

Como no tiene coche para ir hasta donde vivís, intentaré hablar con algún camionero para que, con vuestro permiso, le acompañe hasta vuestra puerta. Creo que llegará pasado mañana Viernes.

Perdonad mi atrevimiento, pero no he sabido decirle que no y como sois tan amables…

Os envío mi cariño,

Mamá”

Alba contestó rápidamente a su madre con otro whatsapp:
          
“Estaba flipando, pero quiero creer que se trata de una metáfora”.

Almendro no contestó a este mensaje. A primera hora de la mañana siguiente sonó el teléfono fijo en su casa. Ella         no tenía la menor duda sobre quién llamaba. En efecto, era la voz de enfurecimiento mal disimulado de Alba:

  -“Mamá, ya te aviso de que en casa no entrará nadie. ¡Faltaría más! Ni Curro ni yo permitiremos que entre nadie”.
-Pero hija, ¿tú piensas que tu madre enviaría a tu casa  a quien no fuera una buena persona? ¿Pero es que no conoces a tu madre, Alba?
-¡Que no, que no! No permitiremos que entre nadie en casa.
-Bueno hija, pues lo único que has de hacer es cerrarle la puerta en las narices. Bueno bonita, tengo que salir. Te mando un beso grande.”

Era la hora del almuerzo cuando sonó de nuevo el teléfono en casa de Almendro. Tampoco ahora  tenía la menor duda de quién estaba llamando. Esta vez la voz de Alba sonó como medio mordiéndose la lengua:

-Maaamáaa…q          ueee yaaa haaa llegadooo eel beléeen… Pero dice Curro que está buscando en la caja y sólo están el Niño, María  y José, que no encuentra la cueva.                                     
-¿Así que habéis acogido a mi Amigo? Veréis que no os molestará. No os olvidéis de sonreírle de vez en cuando, estad seguros que Él también os sonreirá.

A media tarde Almendro recibió un whatsapp, esta vez era de Curro:

“Muchas gracias por el Belén!!! Ya lo tenemos presidiendo el hogar!!! Un beso. ”

Almendro le contestó con otro whatsapp

“¿Veis? mi Amigo ya os ha arrancado una sonrisa, nada más acogerle. ¡Y pensar que no me atreví a enviaros la cueva!

martes, 1 de noviembre de 2016

PARAPSICOLOGÍA

  Hacía tiempo que deseaba  asistir a  un congreso de parapsicología,  como he tenido algunos casos más que curiosos de telepatía, quería ver "de qué  va eso más o menos".

  Supe que se había programado uno sobre la vida después de la vida.

  Creo que éramos unos 1000 congresistas en un evento que me permito opinar realmente interesante. Esencialmente el punto de  partida de todas las reflexiones  se basaba  en que na tu ral men te  nuestra dimensión  consiste en un tránsito hacia la luz, donde podremos experimentar la plenitud. 

  En esa clave, se  realizaron ponencias sobre la naturaleza de la no muerte, ya que la muerte o desaparición del yo no existe, y fenómenos, por así decir, relativos a la visión o experiencias cercanas a la muerte, sobre las que se trabaja activamente en diversos hospitales de nuestro país y en todo el mundo; también se habló de la  comunicación con seres de luz de la otra dimensión (que pueden ser varias) y cuya misión consiste en ser mensajeros del Creador y guiarnos.

 La singular participación de Robert Haig Coxon proporcionó momentos musicales de extraordinaria conexión espiritual con el universo sideral.

  Quien ha experimentado la compañía de una mascota,  de la profunda mirada silenciosa de un gato, la fidelidad y protección de un perro, el desarrollo de un lenguaje matizado de tonos puede valorar el interés por la ponencia sobre las mascotas y la otra dimensión.

  Subrayando la categoría de los ponentes, en general han proporcionado un espacio de reflexión en la vorágine del día a día, como unos ejercicios espirituales para reconocernos  a nosotros mismos en las cuestiones esenciales de la vida.

  Quizás hubo  algún caso de sobre actuación en la forma de exponer, elegido tal vez como un método pedagógico innecesario. En algún otro caso pudo sorprender en un ponente su contradicción en referencia a los seres de luz, pues la misión que les refería distaba de la de ser mensajeros guías ya que los contextualizaba con teorías de reencarnación.

  El congreso evidenciaba una organización seria y profesional, con objetivos de implicación en el auxilio real a los refugiados de Siria y con acciones concretas  para ayudar a niños con enfermedades raras.

  Unas jornadas muy bien empleadas para repetir, reflexionar y seguir aprendiendo.